La palaciega Asiria.


 




En el primer milenio a.C. los asirios desarrollaron las grandes ciudades-residencias cumbres de la civilización asiria. Pero nosotros vamos a centrarnos en los grandes palacios en los que habitaban los gobernantes de estas ciudades. Estas fortalezas suponen el summum del arte asirio ya que combinan la arquitectura, la pintura y la escultura en un mismo lugar. Por ello, conoceremos los tres grandes palacios asirios y su impresionante decoración. 

Kalakh y el Palacio del Noroeste.

Fundada por Salmansar I durante el imperio medio Asirio y Assurnasipal II realizó diversas reformas urbanísticas, entre ellas construyó una acrópolis, un zigurat, amuralló la ciudad y construyó el complejo palaciego que vamos a visitar. 


El complejo imita el modelo del Palacio de Mari, con dos grandes patios interconectados y rodeados por las estancias. Introduciendo una división nueva entre la zona pública, llamada babanu, ubicada en el norte del complejo y la zona residencial, denominada bitanu, al sur. 

Además de esta división la otra novedad fue introducir la tradición Siria y Anatolia de decorar los palacios con grandes bloques tallados. En ellos se representaban escenas de guerra y caza siendo el rey el protagonista absoluto de estos relieves. Estaban dispuestos en tres registros que narraban diferentes historias, al sur del salón del trono se representaban las batallas realizadas en territorios occidentales del imperio y en el norte las septentrionales. Las escenaas bélicas recalcaban el poder militar del rey y las de caza su triunfo sobre la naturaleza salvaje, mostrando su poder civilazador y su capacidad de poner orden en el caos de lo natural. 

Escena de Caza, Palacio de Asurbanipal (Museo Británico)


Junto a los relieves llegaron los lamassus que custodiaban la entrada principal y los accesos de las salas principales. Estas grandes estatuas representaban criaturas fantásticas que tenían cuerpo de toro, rostro humano y alas de águila. Estas grandes estatuas se tallaron con gran detalle y estaban pensadas para ser observadas desde diferentes puntos de vistas, por ello se dice que al caminar junto a ellas parece que te siguen con la mirada. Otro detalle interesante es que en la vista lateral se puede observar a las estatuas en movimiento, con cinco patas, mientras que la visión frontal es estática. 

Lamassus del palacio de Kalakh

Dur-Sharrukin. La ciudad de Sargón.



Construido durante el periodo de mayor expansión del imperio Asirio, bajo el poder de Sargón II. El palacio era una enorme edificación amurallada, dentro de la propia ciudad amurallada, que se alzaba sobre dos grandes terrazas de dieciocho metros de altura. Dos grandes torres flanqueaban la monumental puerta que daba paso a una gran plaza donde se reunía el pueblo para festejos religiosos o militares. La división de público y privado, que ya vimos en el palacio de Kalakh, se hacen aquí más evidentes. 


Toro androcéfalo alado de Dur-Sharrukin.


En cuanto a la decoración seguimos viendo los grandes Lamassus flanqueando las puertas. En cuanto a los relieves en este palacio pretenden dar una imagen distinta a la de Kalakh. Los grandes relieves a tamaño real pretenden dar una imagen mas civilizada, con menos escenas bélicas, centradas en la corte de Sargón. Estos relieves detallados muestran una imagen mucho mas relista de las figuras humanas, además de incluir elementos mitológicos y religiosos. 


Sargón II reunido con un dignatario.

Nínive, la última capital asiria.

La capital del imperio Asirio durante el I mileno a.C. nombrada capital bajo el mandato de Senaquerib. Por desgracia los restos de esta ciudad se han visto comprometidos por las primeras excavaciones del siglo XIX. 

El palacio fue construido siguiendo el modelo de sus predecesores y con la intención de exaltar la figura del monarca, pero en este caso su figura militar. En este caso los relieves presentan una escenografía mucho mas compleja, mas detallada. En las escenas se pueden distinguir los rasgos étnicos de los pueblos o detalles topográficos concretos. 




Finalmente con Asurbanipal III los relieves toman un camino en busca de un naturalismo y un realismo más crudo. Los relieves muestran escenas mucho mas detalladas y reales. Destacan sobre todo las ubicadas en el acceso occidental del palacio. 

Leona de Nínive.



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